miércoles, 9 de julio de 2008

La fiesta

¿Cómo resumir una fiesta que muchas veces ha sido sinónimo de unión y cariño de familia?
Pues no sabría como identificar dicho acto o suceso dentro de mi entorno, puesto que definirla con tan solo unas líneas es muy complicado. El domingo pasado, nuevamente como desde hace 68 años junto a mi familia le rendimos culto a la Cruz de los Solteros, en el Valle de Manchay, exactamente en Pachacamac.
Podría decir que no es una fiesta tan magna como las que se ve en la sierra del Perú o como se ve en otros países en donde se rinde un culto especial a sus santos de devoción. Pues en este cao es totalmente distinto, he llegado a la conclusión que no requerimos de tanta celebridad ni de tanta parafernalia para ello, en esta fiesta hay algo que representa ello, y eso es la unión de toda una familia, de las generaciones que vienen realizando dicha reunión año tras año siempre fieles al santísimo madero.

Sábado
Este año acudí como buen devoto desde el sábado, un día antes de la fecha central, únicamente con el fin de apoyar en lo que se necesitaba; fui con Javier y ambos nos aventuramos a pasar entre el frio y el silencio los preparativos junto a mis demás primos.Ese día se identifica un poco el esfuerzo de cada uno para realizar todo de manera acorde, es decir, de buen modo y sin inconvenientes, que no se genere desperfectos durante la celebración y demás sucesos.Cabe señalar aquí que entre el trabajo de apoyo y arreglo, surge entre mis primos y nosotros esa química familiar que no he visto en otras familias. Entre risas, bromas y demás realizamos la labor, sobre todo cuando nos reunimos en un punto para hacer algo en conjunto.Este año, por ejemplo, me toco estar en el pozo de agua junto a mis primos David y Gerardo, así como mi hermano Javier, ello provocaba una conversación que comenzaba comúnmente y terminaba en una sarta de risas y bromas por doquier, señalándonos por cada uno en la profesión que ejerce y las aventuras que cada uno vive en esta ciudad.
Sin darnos cuenta estuvimos hasta la madrugada laborando, con un poco de frio pero siempre fieles a la devoción que poseíamos, un momento cumbre fue cuando nos percatamos que no había cena, que no podíamos ingerir un pequeño alimento hasta el desayuno del día siguiente.Fue así que apareció mi tío Fausto, y entre la madrugada y la leña quemando los bordes de la improvisada cocina preparo una sopa de fideos con carne que había quedado totalmente delicioso, allí en la cocina junto a mis primos y familia comprendí lo maravilloso que era la unión, aunque esta solo era una diminuta parte de la realización en general.

Domingo
Dormí tres horas, entre alguna que otra despertada durante la madrugada puede conciliar algo de sueño, era domingo y en Manchay las mañanas se ven espectaculares, el cielo gris y las montañas a lo lejos identificaban si habría sol ese día.
Comenzamos nuevamente a preparar las cosas, los invitados estaban por llegar y habría de preparar todo, incluso a vestir la cruz con los paños que se le habían donado este año, de ello se encargo Javier, mientras yo sostenía la cruz para poder vestirla y acomodarla en el anda donde se dirigiría a la misa por la fiesta a realizarse.
De a pocos llegaba la gente, unos bajaban a presentar sus ofrendas y respetos al madero y otros se dirigían de frente a la iglesia donde se realizaría la celebración litúrgica. Por nuestra parte, los arreglos continuaban y nada podía dejarse suelto en este caso, todo debía resultar perfecto, incluso no nos importaba el cansancio, lo importante era que esta celebración se realice con un éxito rotundo.
Me impresiona hasta ahora como responde la gente para llegar hasta Manchay, provenientes de tantos lugares de Lima, de diversos conos para ser parte del homenaje, cada uno con un pedido y la idea de presentar sus respetos a ella.
Casi a las 11 de la mañana vi que era más gente, entre personas del lugar y mi familia a quienes los abrazaba con un cariño especial en forma de agradecimiento por su llegada. La procesión que se realiza desde Manchay Alto hacia la capilla donde pernocta la imagen fue un circuito recorrido sin problemas, al son de diversas melodías procesionales y de los rezos de los devotos la Cruz llego a su lugar de refugio, entre aplausos y agradecimientos, un homenaje a los fundadores, como fueron mis abuelitos.
Luego de los rezos de los peregrinos que llegaban a este lugar las velas se encendieron representando las aclamaciones de todos, yo me quede hasta el último y agradecí las cosas que habían pasado, las promesas para el próximo año y pedidos por mi familia. Me fui siempre volteando y prometiendo que volvería nuevamente.
Finalmente, después del almuerzo compuesto por Huatia y Carapulcra a la leña venia la celebración, cada gota de sudor no había sido en vano y entre las cervezas y el vino, los bailes y risas comenzó esa celebración de la unión familiar, el reencuentro de casi todos junto con amigos y conocidos, algarabía que duro hasta tarde al son de la música de moda y bailes en conjunto.
Este fue mi modo de resumir dicha celebración, no tan buena, pero quiero testificarla de este modo, como un momento de unión, alegría y sobre todo fe de todos mis familiares. Se avecinan los 70 años y será mejor, de ello estoy seguro. Por ahora, basta con los pedidos que le vengo realizando y los respetos que le presento, a pesar de la distancia ella nos oye y esta cuando más la necesitamos.

7 comentarios:

TRuLy dijo...




Este tipo de fiestas..
las patronales son las que mas me gustan!!


:)





Alias José Merino Cueva dijo...

¿¿¿Que tal si escribes de las fiestas peruanas... la de san juan (y el juane), el jalapato, la yunsa y otras???
Sigue escribiendo Jroge

Soy_Dd dijo...

Y al final todo c ve reflejado no? que lindo!, pocas veces se logra la uníón bonita de un grupo, sin gritos, regaños o discuciones.

Que tengas buen fin de semana!

snoopymxli dijo...

Q nice!!!

saludines!!!

G. Bastas Chipoco dijo...

Las fiestas patronales no sólo hinchan el pecho de los devotos de fe sino también propician fiestas de alcohol, vicios y excesos elementos totalmente lejanos de una fiesta de carácter religioso.

Un común denominador entre todas las celebraciones de este tipo es que terminan en borracheras y pleitos, quizá sí quizá no, pero suceden con frecuencia ¿o acaso me equivoco mi buen amigo Jorge?

Si bien esto sucede en casi todos los países cristianos de Latinoamérica eso no significa que esté correcto. Una leída a la Biblia acerca de la santificación de las fiestas no les vendría mal a esos feligreses borrachos.

saludos, Cromwell

Petisita dijo...

Que lindo recuento de esta fiesta Jorge, asi me pude imaginar todo muy claramente. Cierto es lo que dices que estas fiestas unen a la gente y a las familias. Por que se celebra en invierno? los bordados de la vestimenta de la cruz son hechos a mano? por quien?

Jorge Urbano Malásquez dijo...

TRuLy:
Pues si, estas fiestas son geniales, sobre todo cuando se vive en familia.

Alias Jose Merino Cueva:
Me encantaria, lo de la yunza es una fiesta particular tambien en mi familia, pero aun nole hago una cronica la cual se lo meresca.

Soy_dd:
Si, muy nice!!!

G. Bastas Chipoco:
Si hay algo que identifica las fiestas patronales es la emocion de algunos de volver a su pueblo, a sus raices y saber que sus generaciones tambien lo estan viviendo.
En caso de las borracheras, no me interesa, ni las broncas, aqui lo que me importa es que voy por fe y no para pelear.

Petisita:
Con respecto a las respuestas:
Se celebra en invierno por considerarse a esta fecha la epoca de Mayo por el dia del solsticio, incluso celebraciones divinas de diversas culturas. Sobre los bordados, si son a mano, genialmente lo realizan y admiro a aquellos que lo hacen. Son personas que saben del tema, personas que vienen de la sierra y a veces inculcados por familiares.
Me encantaria que me sigas preguntando de esto, gustoso te contestare.

GRACIAS A TODOS!!