lunes, 11 de agosto de 2008

15 de Agosto

Cada vez que cierro los ojos recuerdo lo ocurrido, dos motivos que marcaron totalmente mi mente, ese día que supuestamente debíamos sonreír a mitad y la otra recordar, pero todo se volvió un llanto mucho mas potente que cubrió los sentimientos ya presentados.

El 15 de agosto de 1993 mi casa estaba siendo preparada para la fiesta de la noche, la limpieza y el encerado del piso estaban presentes mientras nosotros olíamos la cena que ya era preparada.

En la noche cuando la familia llego y los amigos de mi hermano también estaban listos para festejarle, sin embargo una noticia llego desde el teléfono de mi vecina. Mi abuela Juana falleció, justo el día que mi hermano Javier cumplía sus 18 años y con la casa copada de la familia recibimos la triste noticia, la desesperación y el llanto no se hicieron esperar, mi madre y mis tíos se volvían huérfanos definitivamente.

Javier, mi hermano, que solamente se colocaba frente a equipo de música lo apago, buscaba un dial desesperadamente mientras que su camisa nueva que justamente ella le había regalado fue cubierta con una casaca oscura con el fin de al encontrar movilidad se dirijan al hospital a verla.

Mientras en otro lado, encima de la pequeña vitrina cercana a la mesa donde estaba su torta de mi hermano se levantaban dos velas misioneras y en medio tres vestiduras de mujer dobladas perfectamente, sostenida de encima de ella estaba una fotografía de mi abuelita, la cual todos lloraban y olvidaron totalmente lo que hacían en mi casa aquel día.

Me recuerdo a mi, aun un niño inocente parado en la puerta, viendo a mi madre y mi padre junto a mis hermanos y algunos tíos subir al auto de mi padrino, quien había dado su camioneta para poder dirigirse hacia allá. Yo estaba ahí, no despidiéndome, sin entender mucho lo ocurrido me dijeron al oído que mi mamita se había ido al cielo, yo casi soñoliento intentaba observar hacia las nubes y buscaba entre ellas si mi abuelita volaba y me daba un saludo al menos desde lejos.

No recuerdo mucho, puesto que era muy niño aun, y no comprendía ser a tanta gente llorar, a mis padres irse al hospital y a mi hermano Javier con el corazón totalmente herido abrazando a mi otro hermano.


***
El 15 de Agosto del 2007, cuando mi familia se preparaba para celebrarle su cumpleaños 32 de mi hermano Javier.
Para ese día papá llegaría algo tarde, puesto que iba a comprar unas cosas, mi tía Nelly había ido a ver al cementerio a mi abuelita junto con sus hermanas, mi mamá prefirió quedarse para preparar la cena, mientras mi hermano Rafael decidió ir mas tarde con unos tragos para celebrar; por mientras, Karina y yo nos encargábamos de acomodar lo ultimo y cuidar a mi sobrino Dariel, para que puedan pasarla bien en casa.

Mamá me dijo a Karina y a mi que vayamos a comprar lo que faltaba, en el centro comercial, yo acepte pero que fuera en la tarde, plan de las 5 o 5 y 30 para hacer mis cosas, mi hermana acepto y esperamos, incluso hubo una serie de interrupciones que hicieron que no salgamos tan rápido como queríamos.

Aun pienso que fue Dariel el que nos detuvo de verdad; cada vez que alguien salía de casa Dariel corría para también salir, pero nosotros no podíamos llevarlo, así que decidimos escaparnos, abrimos la puerta, corrimos y ya estábamos afuera. Karina y yo nos quedamos parado en la puerta escuchándolo llorar al verse alejado de nosotros. Cuando pasamos por la ventana vimos el movimiento de estas, Dariel intentaba vernos y procuraba buscar un motivo para poder pasear, mi mamá se acerco y se lo llevo, así que decidimos enrumbar rápidamente, ya eran las 6 y 40 y muy tarde para salir.

Dimos unos 6 pasos y de inmediato la puerta de la casa de mi vecino se abrió, salio desesperado uno de ellos y nos vio caminar: ¡Temblor! Nos dijo, al voltear vimos las ventanas moverse, el sonido y la gente correr, llegamos a la puerta de la casa y tocamos, el sonido se hacia mas fuerte, la gente grit6aba ahora, la puerta se movía sola, no teníamos llave y lo único que rondaba mi mente en ese instante era que nada pasase, que mamá abra la puerta y lleve a mi sobrino en sus brazos.

El movimiento era mucho mas potente, la puerta se abrió y mamá salio con el bebe en brazos, mi hermana la ayudo y les dije que vayan a la pista, que se queden junto a todos los vecinos quienes se intentaban salvaguardar del poste que estaba punto de caer y de los cables que parecían querer separarse. Ingrese a la casa, entre el movimiento desconecte el televisor que seguía encendido y a punto de caerme, el sonido se paraba pero de inmediato corrí, cuando quise ir a la cocina a desconectar el gas mi hermana me grito y el movimiento se hizo mas fuerte. No me quedaba otra, salía o algo terrible iba a pasar.

Cerré la puerta y me junte con mi familia, el movimiento seguía y mas fuerte, la gente gritaba, algunos corrían, unas niñas que salían de su colegio se juntaron a nosotros llorando y pidiendo ayuda, abrace mama quien cargaba al bebe, mi hermana abrazaba a ambos y yo los abrazaba a los tres, veía a todos lados, el piso parecía querer abrirse y cuando todo iba de peores una luz en el cielo apareció, los gritos se hacían mas fuertes, la gente rogaba al cielo; mi mamá clamaba y mi hermana lloraba, yo por mi parte pensaba que si en caso pasaba lo peor me pasase a mi y no a ninguno de ellos.

EL movimiento paro y todos reaccionaron, gente corría y aun gritaba, mi mamá lloraba y mi hermana cargo al bebe, yo por mi parte les dije que no se aparten de los demás e ingrese a la casa. Pasadas las horas todos llegaron a casa, asustados y con el temor a las replicas que se repetían en todo momento. Mi hermano llego y atino a abrazarnos, a pesar de no haber estado con nosotros, no estuvo a tiempo pero se reunió al final. Casi a las 11 y media de la noche pudimos cantar el happy birthday y comimos lo que estaba preparado, al margen de todo otra replica sonaba mientras escuchábamos en las noticias que algo había pasado en el sur, en Ica, específicamente.

Con el pasar del tiempo se centro la noticia, Chincha, Pisco e Ica fueron el epicentro de la desgracia que no nos imaginábamos. Todo estaba destruido, pero no me pensaba qué tanto. 2 y media de la mañana frente a otra replica averiguamos que habían miles de muertos. No podía dormir y así quede todo el tiempo.
Al cerrar mis ojos recuerdo todo esto, un llanto que se hizo mas grande y que cumplen respectivamente una años mas para recordar. Aquí frente a mi maquina me siento un impotente más, que no puede hacer nada contra la muerte.
NOTA.-
A mis hermanos de la provincia de Ica, un abrazo y les digo que todo saldra bien, aqui en Lima algunos se sienten impotentes por no poder hacer nada, cuando alla sufren demasiado.
Dios los bendiga a ustedes y a sus conocidos que se han ido hace un año los cuiden desde el cielo.

5 comentarios:

snoopymxli dijo...

Animo!!............

Q todo vaya mejor....

La Maga dijo...

siento que hay mucha sensibilidad de tu parte,mucho compromiso con tu escritura pero lo mas importante:la cuota precisa de humanidad.
me gusto ytu blog y tambien espero leerte a menudo.saludos!!!

Alias José Merino Cueva dijo...

Muchos guardamos un minuto de silencio, el gobierno se caya la boca, los que sobrevivieron no hacen silencio porque aún viven... y acá en Lima nos cagamos de la risa... jode

- B.tO - dijo...

Impresionante texto, me eriza la piel.

Hay una imagen bellísima: tu familia partiendo el pastel en medio de la incertidumbre y la tragedia... es poderoso el recuerdo, qué bueno que lo rescataste y lo recreaste, quizás eso es lo que puedes hacer frente a la muerte...

Saludos

***N!nf@*** dijo...

Hola Jorge, ah la cantante de Reventaba es Silvia Penide es Española.
Cdt un beso