viernes, 10 de julio de 2009

El desfile

Cuando era niño había esa costumbre de buscarte el honor y la admiración de muchos compañeros de colegio, me recuerdo siempre por mi hidalguía y caballerosidad cuando se trataba de hacer algo por mi unidad escolar, sobre todo en la época de fiestas patrias.
El Perú tiene la costumbre de festejar sus fiestas de la independencia con desfiles y pasacalles, pues bien, cuando estaba en el colegio no lo celebraba a un modo especial, únicamente me recuerdo siempre estando atento a los avisos de desfile o marchas, primero que nada con el fin de mostrarte algo distinto a los demás, a la vez para ser quizás algo popular y por ultimo porque participar y marchar generaba un poco mas de puntuación a tu curso de Educación Cívica o a cualquier otro que se te elija.
Aunque debo aceptar que más que todo marchaba por ese honor militar que aun corría por mis venas, esa de en algún momento ponerme un uniforme del ejército y marchar ante todo un público, deseo que tuviera desde uso de razón.

Aun recuerdo primaria y secundaria y los avisos en la pizarra que se ubicaba en la puerta de ingreso, la invitación a los alumnos al primer ensayo para escolta o batallón y los que deseaban integrar la banda pasarían por un prueba. Siempre atento y llamando a mis mejores amigos a aventurarnos a dicha situación, claro que me seguían, pero para estar en la banda, cosa que en realidad pocas veces apoyaba puesto que me encantaba marchar.
Íbamos a los ensayos siempre a las 4 pm, hora exacta hasta las 6 pm que salían los del turno tarde, para que también ensayen, era curioso sobre todo porque en aquella poca hacia un frio tremendo y llovía mientras marchábamos hasta ensuciarnos de barro las bastas de los pantalones.
Si algo detestaba, era la presencia de los instructores, no niego que eran muy fuertes en sus mandatos, peor había algunos que en realidad no mostraban nada de orgullo, únicamente mostraban dureza sosteniendo un bastón de mando y golpeando al que no marcaba el paso.

Fuera de todo ello, siempre salía triunfante, uniforme impecable, zapatos bien lustrados, corte de cabello formal, uniforme y escarapela roja y blanca para poder marchar, mostrarse serio por momentos salvo en el instante que te reunías con tus amigos a pasear por entre los colegios que también desfilaban. Era todo un espectáculo hasta la hora que te tocaba marchar, en mi caso mi colegio siempre casi desfilaba al final, plan de las 2 y 30 pm cuando nos citaban a primera hora, claro para que al final quizás alguno se equivoque y nos quitaran puntos.

Nunca gane un desfile, en realidad cuando quería ganarlo ya era muy tarde, mis hermanos mayores me contaban que en sus años de estudiantes el colegio al que pertenecían ganaba hasta por las puras ganándose el respeto de diversos lugares de Lima, era genial intentar ser parte de ese grupo humano que se fue deshaciendo de a pocos, me di cuenta que todo había cambiado, ya no había esas ganas de marchar, ni buenos instructores que ayudaran, ni siquiera un director que se preocupara, cuando finalmente llegue a ser escolta y voz de mando era muy tarde, el grupo al que pertenecía solo le interesaba marchar y ganarse un punto para salvar sus cursos, cosa que en realidad no deseaba.

Me da pena aun saber que muchos otros colegios han ganado mientras que el mío de secundaria no llega ni a una mención honrosa, solo mi ex colegio de primaria lo ha logrado y me siento orgulloso de ellos, como si fuera también parte de ese grupo que llegó para ganar.

Se vienen otras fiestas patrias, otros desfiles, más alumnos, nuevas caras, me lamento no marchar, no poder hacer algo para ganarme ese prestigio, ese sueño de verme alzado en brazos de mis amigos cargando un gallardete (distinción máxima al ganador) mirando al cielo y agradeciendo por la oportunidad que se me había dado… un sueño que no se cumplió.

Aquí, frente a mi computadora recuerdo esas épocas, cuando compartía con amigos míos esos tiempos, marchando o tocando en la banda, aventurándonos a caminar de noche por las calles ante peligros solo por marchar para que mis padres me griten al llegar a casa; muchos momentos que en realidad me encantarían volver a vivir.


Un marcha que recuerda tan buenos tiempos:

3 comentarios:

Lemon Guy dijo...

Jejej yo estuve en la escolta jejeje y hasta ganamos un gallardete ... tiempos aquellos eramos una escolta mixta, la abanderada era mi mejor amiga y yo iba detras de ella con la bandera del cole ... ahhhhh recordar es volver a vivir!

Alias José Merino Cueva dijo...

Sí, hay gnt q odiaba marchar, formarse, levantar las piernas, depilarselas... ejem, m fu del tema.

La gente cree que marchar es tonto, aburrido o pro militar... eso es pura mierda, marchar forma el caracter, t hace sentir mas patriota, te hace gritar el himno nacional y te da marcialidad...

a la mierda con los que no les gusta... a mi sí, especialmnt a esas chicas q marchaban bien qebradas =)

El Jusip...! dijo...

Hola... estoy de vuelta!