lunes, 12 de mayo de 2008

Estas son mis cartas

(...) Santos Lima observó detenidamente a Carlos, estaba tenso, tenia las manos en movimiento una y otra vez, se llevaba las uñas a los labios y buscaba que de un momento a otro dejase de hacer dichos achaques de nerviosismo.
- ¿No puedes calmarte? – dijo Santos Lima
- No lo creo, me siento pésimo – refirió Carlos intentando inhalar un poco mas de aire.
Ahora que el ambiente estaba desocupado del humo de los típicos cigarrillos de Lima, Carlos supo que era el momento preciso para hablar una y otra vez sobre lo que le atormentaba:
- Son cosas del amor ¿supongo? – pregunto Santos Lima buscando en su cajón otra caja de cigarrillos
- Mas o menos, no sé aun que hacer al respecto... usted que sabe...
- Yo no se nada... nada lo aprendí, yo solo lo hice de frente y mírame como estoy..
Carlos comprendió que era el momento indicado para decir nombres, pero Santos Lima con el encendedor en el aire y botando una bocanada de humo expresó:
- No es necesario hacer tanto, simplemente decirle que tienes algo importante que mencionar... dile simplemente: “¿sabes? Te diré la verdad... y estas son mis cartas ante ti” (...)



De.- Decisión

Al escribir este párrafo en mi nueva novela comprendí que era cierto lo que pasaba. Al imaginarme a ese muchacho Carlos ante un hombre que conocía el mundo al derecho y al revez, me di cuenta que cualquiera puede decir lo que pasa realmente en su mente, fuera de los problemas típicos que lo achacan una y otra vez.
Sucede que justo estaba leyendo estos párrafos y de inmediato lo vincule con sucesos que están pasando en mi entorno. Puesto que ahora y en este preciso instante me veo en la obligación de mostrar lo único que podría expresar desde dentro hacia fuera.
Existe la carta de la comprensión, es decir, esa de entender de una vez por todas que pasa con uno, que problemas lo vinculan como personas y cosas similares y que solamente puede detenerse cuando es hora de expresarlas o usarlas.
También la carta del entendimiento es simplemente algo que sacas cuando lo es conveniente, sin duda algunas lo usas cuando menos te lo esperas y a veces puedes usarlas para bien o para mal.
Algunas veces uno tiene la obligación de mostrar la carta de la verdad, ser potente ante todo aspecto y demostrarse valiente ante las trabas que el destino les ponga.
También hay que tener cuidado, existe la carta del temor, esa que no sirve de nada, en ningún aspecto, simplemente tirarlas y apartarlas del mazo que usaras contra el juego de la vida (vaga lo similar con el bolero).
La carta de la traición es otra que no puede usarse, que seria necesario romper de la retafila larga de las mismas y no apostar por dicha baraja, después de todo, sería en vano ganar cuando piensas perder algo.
Hay tantas cartas que a veces hay que mostrar, usarlas cuando menos te lo esperas, y justo en eso pienso ahora, que me veo en la obligación de expresar tantas cosas en distintas direcciones.
Sin embargo, solo espero que en este juego no resulte perdedor, puede ayudarme únicamente un comodín, y ese justamente se llama Esfuerzo.
Frase Final:
Hay una carta de todas que estoy a punto de usar. Y espero que su uso no me traiga una derrota
masiva.

10 comentarios:

Martin Hidalgo B. dijo...

Al final, poco o nada interesa una 'derrota masiva'. Lo importante es tener los 'huevos' necesarioas para afrontar el juego. Juegos y cartas hay muchos, pero el tiempo no se detiene a ver cuántos ganaste o perdiste. Eso, queda en tu lucha.

Martin Hidalgo B. dijo...

Siempre es un gusto leerte, mi elemental poeta.

digler dijo...

a veces se suelen buscar miles de explicaciones para no decir lo que queremos decir

todo se toma como viene, y se expresa de la misma forma

Soy_Dd dijo...

LE pones mucho filign a lo que escribes, es una buena cartarsis como siempre un placer leerte, buena vibra desd aki hasta alla, byesitos!

***N!nf@*** dijo...

Hola, te otorgo el PREMIO WEBLOG BRILLANTE 2008

Glenny dijo...

Quien es tu musa?

snoopymxli dijo...

me gusto
me gusto
me gusto........

saludines!!!

varguitass dijo...

está en algo


saludoss

.

Brian Tejeda dijo...

Eso te digo desde hace tiempo, enfrenta las cosas, no rehuyas pensando que perderás.

El que vive y se esfuerza por vivir, morirá; pero el que está dispuesto a morir vivirá.

¿Por qué?
Porque si arriesgas todo, sabrás que has vivido bien, que no te quedaste con las ganas de hacer cosas; y así vivirás a pesar del tiempo.

Sólo recuerda, te pregunto: ¿quiénes fueron los griegos? De seguro tienes una respuesta, ¿Sabes por qué? porque a pesar de que esa generación existió hace milenios, viven por sus hazañas, logros y maravillas que conocemos; todo porque se arriesgaron a hacerlo.

Así que se uno de ellos, de los que se arriesgan y no temen morir.

Adelante..!! Go! Go! Go!...

Garo dijo...

Lamentablemente en mi opinión tu texto es malo. No soy nadie para afirmar que es o no literatura. Pero ante el ímpetu y la afirmación de que deseas ser escritor, te dire que no todos logran eso. Escribir cosas graciosas cualquiera puede, hasta tú lo haces, yo tb cuando estoy más imbécil que de costumbre. Otra cosa no expliques tus textos, eso los hace futiles en verdad. Ahorra imagenes y mejora en lenguaje, lee y practica. Porque como muchos estas a años luz de ser un verdadero escritor. Es un camino tortuoso, yo prefiero solo terminar como alguien decente en lo de escribir.