miércoles, 3 de febrero de 2010

Fieras Santas (Extracto)

Nota: Mil perdones, pero este relato puede herir la suceptibilidad de cualquier lector...

Ah... y cualquier parecido con la realidad... es pura coincidencia...

Dentro del local el olor a cigarro y cerveza emanaba fuertemente, Malograo te miraba de reojo y saco sus billetes “Aun no” dijo Yair mientras observaba el escenario que pisaban, la puerta metálica conducía a un gran ambiente, pequeños afiches de películas decoraban la pared y algunos espejos demostraban quienes eran los personajes que ingresaban a actuar, ya eran cinco personas contra el mostrador con películas a su alrededor netamente originales; detrás de la rejilla del mostrador dos asientos de plástico y un refrigerador; sobre este un televisor y un VHS polvoriento contactaban señales de algunos canales de cable. ¿Que van a ver? Pregunta el joven que atiende, Yair observa su billetera y Ángelo y Tinoco observan a todos lados, “Que no haya roche” dicen, se acercan lentamente y directamente y sin tartamudear Ángelo habla “Catálogo rojo”.


El joven se ríe y desaparece del lugar, pasa una cortina y demora unos segundos, vuelve con un álbum de fotos color azul que al abrirlo aparecen imágenes pornográficas, la primera era de una mujer amarrada a una cama y un tipo cogiéndole los pechos, la del costado eran un par de chicas besándose totalmente desnudas.
Malograo mira a todos lados a espera que no aparezca algún conocido, Tinoco observa las fotos y Ángelo lo convence de ver esta o esta, Yair se ríe de la escena mientras tu esperas que no den aun las cinco de la tarde y que mama no llegue antes de que te castigue.
Finalmente Tinoco anima a Ángelo, “Esta” dice y le extiende la foto al muchacho, en ella se ve a dos mujeres con un rostro de éxtasis mientras dos hombres acarician sus senos y muestran su sexo casi rozándolos con los de ellas, la película tiene un nombre e ingles, igual no importa, lo importante es lo que se ve.

El muchacho observa la figura y nuevamente cruza la cortina, “Cuarto dos”, dice y todos en carrera loca salen con dirección a un extenso pasadizo.
El camino esta solo tartajeado con cemento y una puerta metálica con vidrios medio destruidos son lo único que la decora, al doblar la izquierda finalmente llegan al pasadizo de cuartos, un olor fuerte y embriagador aparece en el ambiente. Huele a mierda.
Se escucha el sonido de algunos cuartos, hay disparos, risas, en otro solo una conversación y en otro casi a volumen bajo una mujer gimiendo. Llegan a pasar dos cuartos y finalmente llegan a uno donde el número dos casi borrado aparece decorándolo.
Al ingresar un televisor de 22 pulgadas los recibe, esta apagado y Yair lo enciende, buscan los asientos, un mueble normal y dos bancas de madera en donde todos se ubican, esperan un segundo y la pantalla esta obscura, luego aparecen unas letras una promoción y la emoción comienza a invadir al grupo. Tu ves la hora, cuatro y cincuenta, al menos quieres ver una parte para ya irte, esperan y finalmente empieza la presentación, se observa un campo y unos caballos corriendo desde el horizonte, son vaqueros, uno de ellos baja del caballo y comienza a disparar al aire, la gente corre y algunos celebran otros se esconden, al llegar el grupo este vaquero corre hacia una muchacha que esta parada, la besa y la acaricia tocándole el cuerpo, le manifiesta una frase en ingles y la lleva a otro ambiente, cambio de escenario, ahora es un cuarto, el hombre se quita la camisa y le alza la falda ala mujer, no tiene ropa interior, se aprecia su sexo y comienza a acariciarlo, besarlo y lo demás, sin pasar medio minuto ya le esta haciendo el amor.

Ángelo y Tinoco se ríen como si fuera película cómica, Yair los acompaña mientras Malograo analiza la escena, como va y viene el acto, la mujer encima y el hombre abajo, la mujer gime, a cámara hace un primer plano “Así debe ser” dice Malograo, pasan quince minutos de película hasta que llega el clímax, la mujer siempre termina siendo la toma final del acto sexual.

viernes, 22 de enero de 2010

Detalles

¿Qué haz hecho para demostrarle a alguien que realmente es especial para ti?

Comienzo con esta pregunta este post porque miles de veces quería decirlo, o bueno, preguntarlo, sobre todo las veces que me toco la cabeza y me doy cuenta las mil y un veces que he sido capaz de hacer algo realmente fuera de si con tal de demostrarle a alguien que realmente había algo mucho mas fuerte de lo que me podía imaginar.

Todo esto surge tras ver una escena; una muchacha haciéndole un regalo a su pareja, un detalle hecho con sus propias manos y que realmente fue una demostración (para nada wachafa) de que realmente había amor en el aire que respiraba.
Repasé en mi cabeza instantes que realmente hasta ahora no he podido creer, situaciones que pocas veces he repetido, no por ser tonto, sino porque realmente me traen malos recuerdos y pienso que repetirlo seria como repetir el mismo plato con cuchara y todo.

Primero de mi adolescencia, cuando en mi época de escolar con uniforme y rasgos de otro jalado en matemáticas vivía locamente atraído por una chica, que de un momento a otro y tras un ensayo de banda tocando un napoleón me atrajo de inmediato.
Recuerdo que fue cuestión de un momento ir al ensayo, finalmente y con tal de verla fui capaz de integrarme a la banda cuando no sabía tocar ni un bendito instrumento.
Pero eso no fue todo, pues existieron miles de noches que pasaba de frío con tal de verla o acercarme a hablarle, sonreírnos mutuamente y demás.
Recuerdo una noche, el ensayo había terminado a las nueve de la noche, y mientras guardábamos los instrumentos y casi con hambre los minutos pasaban. Me recuerdo a mi mismo en el portón del colegio esperándola y de inmediato apareciendo, “Quería verte”, le dije y ella me sonrío, caminamos con dirección al paradero de la avenida (que quedaba como 3 cuadras hacia abajo), conversamos sobre ella y luego de mi, me contó que quería estudiar ingeniería o algo así, en mi temor refugiaba debajo de mi brazo un cuaderno tamaño carta color rojo con una cantidad de poemas que escribí para ella, tuve el atrevimiento de contarle que quería escribir un libro sobre nosotros, nuestra amistad y nuestra historia de colegio, ella me decía que seria my largo, le dije que seria de varios tomos, ella reía mientras yo le tomaba la mano, en un momento llegamos al paradero y ahí entre el sonido de los autos le dije que quería leerle un poema, y lo hice, le mostré los poemas que había escrito para ella, estuvimos casi una hora ahí y le dije entre nuestras palabras que le daría el cuaderno pero cuando terminara de completarlo, ella sonrío y una lágrima cayó por su mejilla, le dije que la quería y ella me dijo que también PERO que realmente no podía ser parte de su vida, a pesar de las preguntas solo me dio un abrazo, un beso en la mejilla y fue con dirección al primer bus que apareció, subió y yo fui a casa. Entre mi tristeza mamá me recibió con gritos y una correa en mano.


***


Tras olvidarme de los recuerdos del colegio conocí la vida en otros distintos, y eso paso con una chica de la universidad, linda ella, que conocí por accidente en un ambiente donde los tragos y el baile gobernaban. Esta belleza de chica apareció para ser mi amiga y de inmediato y con el paso de las conversaciones paso a ser algo mas, a pesar de que sabia de mi cariño solo me veía como amigo, igual yo insistía, terco como yo no hay.
Una vez salía de la universidad y la encontré afuera, me saludo y dijo que iría a casa, era hora de decirle que esto no era juego y que realmente era muy especial para mi, decidí acompañarla a casa, comenzamos caminando hasta el paradero más cercano, finalmente hasta la otra avenida y así hasta caminar todo el trayecto hasta su casa, finalmente casi recorrí dos distritos a pie con tal de acompañarla, no estaba cansado, ella tampoco, pero realmente fue agotador pensar en como seria el regreso. Le hablé de mi y luego ella me contó su historia, hablamos y entre esquina y esquina esperaba que me diera una señal para hablar, pero nunca paso, llegamos a su casa tras casi 45 minutos de trayecto a pie, al estar a punto de hablar se despidió dándome un abrazo y dijo gracias se fue y yo di media vuelta, comencé el camino de regreso renegando por mi impotencia de hablar y con unos dolores en la pierna que adivine durarían dos días como mínimo.


***


Quizás esta historia, a pesar de corta, es más especial, bueno, los detalles que hice por ella a pesar de no ser materiales fueron los suficientes para quizás demostrarle sin palabras de lo que fui capaz de hacer por ella.
También la conocí en la universidad, fue una gran amiga a quien comencé a respetar y querer como tal (no como algo mas), fue tan especial esta chica que en todo aspecto comencé a ayudarla, a acompañarla y lentamente convertirme sin querer en un buen compañero y colega de estudios. Finalmente el sentimiento fue mucho más fuerte de lo que me imagine, y lo que dicto el corazón fue la decisión final que se tomo.
Comencé a ser algo mucho más por ella, desde las mañanas, tardes y noches que la acompañaba o esperaba hasta los momentos que quería esperarla sin que yo pueda probar alimento.
Los trabajos que hacia en grupo y donde la ayudaba en donde aguantaba también hambre, sueño (e incluso una vez una enfermedad) con el fin de que ella pueda contar conmigo.
Incluso recuerdo las búsquedas que hacia, las esperas largas con tal de que apareciera, en días de invierno y una vez entre la lluvia acompañarla hasta la noche.
Preferiría hablar de esta historia en un post (o porque no, en una novela “Ya dije que fue especial”)

En fin, miles de cosas que realmente hasta ahora no entiendo como fui capaz de hacer, cosas que realmente pueden generar en ti amigo lector chocar la palma de tu mano con la frente y decirte “Que huevon que es este!!!”, pero créeme, los detalles como estos, fueron suficientes para realmente querer demostrar que esa persona era especial.
No recurrí al bolsillo ni a mis ahorros para arrancar una sonrisa o demostrar que había algo muy fuerte, sino que mi bondad fue la herramienta suficiente para dar un detalle.

No rosas, no peluches, no tarjetas caras, no regalos costosos, una sonrisa, una compañía, unas palabras creo hasta hoy son los detalles suficientes para demostrar que cuando se quiere se quiere bonito (como dice la canción).

jueves, 7 de enero de 2010

Una Noche

Hace unos meses comencé a trabajar en el lugar menos esperado, un centro de atracciones en donde el universo y contexto donde cada historia se desarrollaba iba acompañada de una sonrisa. Un mundo en donde la tristeza no podía pasar así sea de manera camuflada en malas noticias, este lugar era el indicado donde pasar el tiempo y donde a pesar de por un momento no quererlo, termine acostumbrándome y queriendo seguir en él.
Mi trabajo no es una cosa resaltante, por eso no digo mucho de él, solamente mencionar que era un trabajo en donde cada día me venía algo bueno, algo especial y que me impulsaba a continuar a pesar de apartarme de mi carrera de escritor.

Uno de estos impulsos apareció una noche al momento de irme a casa, recuerdo que tras marcar mi salida en una vieja máquina Samsung de pantalla clara, subí a los vestidores con la intención de colocarme mi casaca, poner el único audífono del mp4 de mi hermana en el oído y salir rumbo a casa al ritmo de una canción de Duncan Dhu.
De repente tras subir las escaleras de caracol me tope que no estaba solo en el ambiente, en una de las sillas amarillas ubicadas en el área de comedor se encontraba una muchacha acomodando su mochila, su cabello amarrado con un cole color negro y un polo color azul demostraban que se preparaba para irse.
La había visto anteriormente, pero no le preste atención puesto que el nerviosismo de los primeros días invadía mi ser a cada hora que pasaba con la intención de ganarme unos cuantos soles. No recordaba su nombre, y no era para preguntarle, fue algo temeroso pero antes que diga algo ella ya me estaba mirando, sonrió y quizás fue una centella la que apareció de inmediato, pero la veía distinta, esa sonrisa provoco en mi persona algo fuerte que hizo que vaya lento en mis movimientos.
“Hola”, me dijo y yo respondí con una sonrisa, me preguntó si me iba a casa o salía a cenar, le dije que me iba y que estaba cansado, me comento que las cosas en taquilla (lugar donde trabajaba) también estuvo matado, a pesar de ser día de semana las cosas eran movidas, “Y claro, tanto niño que nos viene a visitar… deberían estar estudiando” le dije y ella se rió, acomodo su mochila y yo me coloque mi casaca sacada de la mochila sin casillero que tenia.
“¿Vas por ahí?”, me pregunto, yo no saque mi mp4 en esta oportunidad, le sonreí y salimos juntos por aquella pequeña puerta con dirección a la salida.
Caminamos por entre el centro comercial donde se ubica el trabajo mientras hablábamos, no había apuro, aún era temprano y quizás me daba cuenta en ese momento que esta chica tenía algo que generaba que no quiera irme a casa. Le pregunte donde vivía, me dijo por Comas, era algo lejos, pero le dije que la acompañaba a tomar su auto para que este más segura, así lo hice y tras subir al auto y yo irme a casa intente analizar su nombre y que días venia, quizás habría oportunidad de hablar nuevamente.


***
Con el pasar de los días me convertí en asiduo visitante del lugar en donde laboraba, a pesar de estar en el mismo local no podíamos vernos mucho, claro por culpa de nuestras diferencias laborales.
Las veces que nos veíamos era motivo de conversación, a veces me escapaba de lo que tenía que hacer e iba a su lugar, fuera del parque, pero igual, buscaba una escoba y un recogedor y hacia lo posible para escaparme a su zona, de repente yo aparecía y le preguntaba si necesitaba ayuda, me decía que si y que felizmente había llegado yo y no otra persona.
Sin ser tan asiduos nos volvimos amigos, pero en realidad yo iba a algo más directo, me caía bien, si sonrisa y esa mirada penetrante me volvía loco, incluso a veces a mi jefe le pedía salir a botar la basura para nada más verla o hablarle, y así era, lograba mi cometido y finalmente nos veíamos.

Lo único negativo eran los horarios, a veces ella salía antes que yo o yo salía antes que ella, me daban ganas de buscarla o esperarla, aguantaba el hambre y demás pero no me importaba, en algunas ocasiones en los descansos esperaba su presencia, no llegaba, pero igual, me daba tiempo para escribirle unos poemas que aún conservo.
Le conté del caso a un amigo del trabajo, me dijo que la conocía pero me dijo algo con que sello todo: “Ya tiene enamorado”, me dijo, yo claro sentí un pequeño dolor, pero quise intentarlo, era terco y debía serlo aquí también.
Seguí con mi tarea de convertirme en más, pero no lograba mucho, las veces que la veía se asombraba por mi estilo y por a voz que me manejaba (algunas veces como locutor de radio).

Veía pasar los meses y la idea de irme de la empresa rondaba mi cabeza, ya faltaba poco para fiestas y era buen tiempo para despedirme, no sin antes intentar algo.
Llegaron fiestas, pero mi adiós comenzó a prolongarse, me iba a quedar pero solo por un mes, un mes para poder lograr algo, esta vez hablaba enserio. Justo el 31 que llegue al trabajo cruce la puerta de ingreso y ella salía, me dijo Hola y salió, yo en mi apuro no me quede, algo me decía que aun no entrara, pero lo hice.
La primera semana del año nuevo volví al trabajo, sonriente y tranquilo, vi mi horario y busque el nombre de ella para darle un abrazo por fiestas (ya que nunca pude hacerlo), al ver el horario su nombre no figuraba.

***
Extrañado no pregunte a nadie, comencé a ver los nuevos rostros del trabajo hasta que me mencionaron que un retiro masivo de trabajadores había ocurrido por fin de mes, pregunte por los nombres y me dieron la lista de casi nueve personas, entre ellas su nombre figuraba.
Pregunte a un amigo que la conoce por que ella se había ido, que había motivado a que se vaya si tenía tantos planes, su negocio propio, su tienda de belleza, su departamento y demás. La explicación llego de repente y con una voz uniforme y seria: “Se va a casar en 30 días”.

***
Ayer estuve en el trabajo, me mandaron a limpiar justamente la zona en donde ella trabajaba y donde tantas veces le ayude, otra muchacha ocupa su puesto y noto la diferencia, mientras trapeaba y sacudía ese ambiente recordé su sonrisa, me parecía verla aun, por instantes sentía su presencia y un toque en la espalda diciéndome que volvía al trabajo… muchas cosas que se opacaron cuando apagaron las luces del lugar, subí al vestidor y me puse mi polo, acomode los audífonos en mi oído y puse una canción, Salí del trabajo y no había porque ir tan lento. Camine con dirección al paradero no sin antes imaginármela en casa descansando y soñando con el magno día de su matrimonio.
Extendí mi mano y detuve una combi, subí en ella y mirando a la ventana observe pasar la ciudad, suspire un momento y sin hacer muecas me pregunte en que parte de este mundo iba a ser feliz.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Una carta del futuro

Independencia 31 de diciembre del 2010

Querido Jorge Luis:

Estoy seguro que esta carta la leerás cuando menos te lo esperes, ya sea de día o de noche, sano o enfermo, pero aseguro que la leerás.
Pues nada mas decirte que finalmente tuviste un buen año, no lo puedes negar, fue un año realmente bueno y a pesar de los pequeños traspiés que tuviste pudiste salir adelante tal y como lo prometiste a fines del año pasado.
Créeme, las cosas han salido muy bien en todo este tiempo, sobre todo en tu salud, ya recuperado de la ultima enfermedad y felizmente en compañía de toda tu familia, felices y alegres de los logros que han obtenido todos y cada uno de los integrantes.

Comenzar por los estudios, supiste salir adelante, a pesar de los problemas del año pasado pudiste lograrlo y quizás este sea el mejor, ya te quedan meses para que dejes la universidad y tus sueños se cumplan, finalmente todo esta yendo muy bien en lo que deseabas de carrera, ya eres un gran periodista, solo te falta el cartón y listo, finalmente serás ese alguien en el mundo.
Tu oficio, claro que vas muy bien, y que buenos triunfos vas teniendo, en todo aspecto, esa admiración que va naciendo de a pocos en los pocos que conocen de ti, esa alegría de que sepan que eres uno de los tantos que salio de abajo para lograr lo que eres hoy, la literatura no te deja y esta ahí, cuando menos te lo esperas, acompañándote y a la vez satisfaciéndote en muchos aspectos. Bien con la nueva historia, que siga avanzando y a ver que otra sorpresa mas generas.

Tu familia, a pesar de algunas rencillas pudiste llevar muy bien todo, mamá y papá te quieren mucho, lo demuestran las veces que te dan un abrazo o un beso, cuando te abrazan y quizás entre su seriedad sueltan una sonrisa que te impulsa a continuar.
Tus hermanos y ese orgullo que tienen escondido hacia tu persona, créeme que te quieren mucho, y claro que lo sabes, cada abrazo y gracia que generan es suficiente para demostrarlo.
El trabajo, bueno, algo matado pero créeme es por tu bien. No quiero contarte mucho porque se que ya estarás algo cansadito de escuchar del tema, incluso olvídalo por hoy que es momento de celebrar.

Tus amigos, ahora y mas que nunca te das cuenta que están orgullosos de conocerte, de saber quien eres y lo mucho que haces por ellos, te quieren mucho Jorge, te quieren mucho y lo vienen demostrando cuando te saludan o sonríen con tu ayuda.

Hoy es 31 de diciembre, ya se va el 2010 y aseguro que el siguiente año es mucho mejor, las cosas se cumplen cuando tienes voluntad, y eso lo dijiste el año pasado cuando finalizo el 2009, que existía la fuerza de voluntad para lograr los cometidos, que a pesar de los problemas puedes salir adelante, y creo que lo lograste.

Me despido con un fuerte abrazo para ti y esperando que tus sueños se cumplan en este nuevo año, y a la vez deseando que sigas con todo esto que vienes realizando.

Te quiere mucho

Jorge Luis




P.D.- Ella te quiere mucho, lo viene diciendo en todo instante.


AVISO SINCERO:
A todos los chicos que elan este blog, les agradezco haberse dado una vuelta por este sitio y esperando en el siguiente año tambien esten porque ls cosas buenas estan llegando.
Un FELIZ AÑO NUEVO 2010 PARA TODOS Y QUE DIOS LOS BENDIGA.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Carta a un celular malogrado


Querido celular:

Ahora que te veo ahí en un rincón de mi cuarto totalmente apagado y sin efectos suficientes para que resucites a tus majestuosas épocas, pues he decidido escribir finalmente aquello que nunca había dicho acerca de ti, y creo que de algún modo es un homenaje a lo que creo es un futuro adiós definitivo.

Recuerdo aún aquel año que te obtuve, cuando creí haber encontrado el trabajo perfecto y lo que vendría a ser mi futura vida tras el hallazgo, gracias a mi hermana y su tarjeta de crédito Ripley que ya no se si funciona, que te saco en dos cuotas las cuales pagaría con los pagos que tendría, recuerdo que te vi, con esa pantalla clara y llena de colores con una cámara fotográfica que a pesar de todo me seria útil tras el robo de el anterior equipo por culpa de las apretaderas de un maldito bus cargado de pasajeros fue sustraído de mi bolsillo.
Recuerdo que te toque emocionado y supe que serias el teléfono indicado para mi, que tus características serian suficientes para manejarme y comunicarme ante las siguientes tareas a presentare en mi vida. Y así fue… o bueno, casi todo.

Tras elegir los dos números duados que me servirían de mucho (uno de mi hermana y el otro de mi amiga) sostenía contigo recordadas noches en donde entre los juegos que tenias y llamadas largas y casi madrugadoras, te tenia a mi lado y espere con cariño que nunca te pierdas, nunca te roben ni mucho menos que jamás te malogres.
Y justo en esa época cuando estaba contigo en el trabajo me despidieron y por poco te perdía, sin embargo mi hermana de gran corazón aún no me cobra ese dinero que aun le debo por tenerte, fíjate como es la vida.

Si hay momentos que te recuerdo con mas cariño fueron los días de Navidad, cuando te utilizaba para llamar a mis amigos y te recargaba de saldo que muy pocas veces hacia, te utilizaba para llamar y llamar, desear Feliz Navidad con mensajes de texto o llamadas a la grabadora de voz, cuando caminaba por las calles de Lima contigo en el oído y escuchando las voces que deseaba oír en esas noches de magia, momentos sin duda alguna inigualables.

Lamento ante todo haber perdido tu tapa de batería en ese partido que tuve con mis primos, prometí encontrarte una nueva pero no lo logre, pero fíjate que fuiste muy valiente, y a pesar de ello nunca tuviste percances, seguiste funcionando como en tus grandes épocas. También lamento haber rayado tanto la pantalla, haber rascado miles de veces los botones hasta casi desaparecer los números, en fin, lamento muchas cosas.

Lamento decirte ahora que te veo, casi dos años después de verte la primera vez en una caja nueva de teléfonos celulares, que en realidad nunca dejaste de ser el mejor, como te dije compartí contigo grandes momentos, sobre todo con mis duados cuando los llamaba, ya sea para una buena noticia, así como para matar el tiempo al son de bromas y conversaciones, que me acompañaste en muchos momentos, tanto en la universidad, en las practicas del diario y la radio, en el trabajo uno, en el trabajo dos y hasta el tres, en las salidas a la calle, en todo momento y lugar siempre fuiste mi incondicional. Hasta las noches cuando necesitaba despertar y de repente con tu bulla que odiaban mis hermanos y mis padres m despertabas para irme a donde sea.

Ahora tú apagado ahí en mi cama me doy cuenta que los grades momentos se extinguen con el paso de las horas, los días y los años, que muchos momentos pueden compartirse, pero de repente perderlos así de la nada. No sé si te compondrás, no sé si te echare a la basura o lo regalare para juguete, pero si puedo decirte que no habrá otro celular tan pero tan especial que haya compartido conmigo momentos realmente gratos.

Gracias querido celular Siemens C71a, gracias por grandes momentos contigo.

Tu dueño.



Jorge Luis

jueves, 3 de diciembre de 2009

Quizás

Acabo de salir de vacaciones. Como siempre con una pena o alguna duda que afecta mi vida y situaciones que genera nen mi personas esperanzas que demasiado tarde he aprendido.
A veces me siento frustrado por no llegar a realizar aquellas metas que intente realizar durante el año, muchas de ellas realmente fuertes y que a pesar de combatirlas siempre resultan venciéndote (algunas veces no se puede ganar, me lo dijeron varias veces).
No puedo quejarme que este año la universidad me ha demostrado muchas cosas, una de ellas y creo la mas rescatable, es que aun tengo amigos, muchos de ellos que me estiman y así asolapadamente tienen un cariño muy especial por mi, sobre todo al saber quien soy y quien fui en sus respectivas vidas.


No puedo negar que también existieron personas que me apoyaron, como lo que ocurrió con la mención honrosa de la crónica, realmente fue una demostración de apoyo que nunca dejare de estar agradecido, y que incluso impulso en mi persona querer seguir esto, intentar pelear por mis sueños.


Sin embargo, he conocido mas que todo personas que quisieron verme mordiendo la tierra, arrastrarme y pedir por favor un respiro para continuar y que estoy seguro detrás de esa seriedad se burlaban sarcásticamente de mi persona. No omito que fueron tanto mujeres como varones, que quisieron verme caer y que quizás lo lograron, pero no por mucho tiempo, algunos quizás no esperaron verme continuar y seguir adelante, espero ahora sepan que realmente lo que uno hace puede rebotar en si mismos sin esperarlo.

Me he dado cuenta también que en los últimos meses algo a pasado con mi creación literaria, esos intentos de escribir una historia se veían truncos de un momento a otro y se convertían en hojas de papel arrugadas o documentos de office en blanco. Situación que no me entendía para nada, como si todo lo que tenia en mi mente se extinguiera de repente, como si alguna situación haya generado poner en blanco mis recuerdos y situaciones, aburrir lo ocurrido y hacerlo que pase como algo desapercibido.
No he escrito mucho este tiempo, mis proyectos se vieron truncos y estancados a espera que algo pasase y generara un capitulo nuevo.
Igual con mi poesía, creo que todo lo sucedido fue un detonante que hizo que las palabras con las que identificaba mi universo sean exiliadas de mi mente, cosa que aun combato y creo de a pocos voy saliendo airoso.

Muchas cosas han pasado en este tiempo que no he escrito, situaciones que generaban en mi no querer compartir algunas cosas con ustedes amigos del blog, sin embargo, hubo algo que me dejo perplejo hoy día, y creo que en verdad de a pocos voy tomándole forma, es la de hacer frente a los problemas, continuar, dar tu otra mejilla si te dan un golpe en una, pelear simbólicamente por lo que deseas, continuar con todo.
Quizás es una enseñanza ya vieja, pero nunca es tarde para entenderla.

Hoy quizás me doy una oportunidad mas, quizás hoy me comienzo a profetizar nuevas situaciones, o quizás este post se convierta en el camino indicado para hacerme lo que tanto quiero hacer.


Gracias amigos del blog, este su servidor esta regresando.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Renacer

De un momento a otro reaccioné, viendo hacia el infinito y dejando atrás lo ocurrido en el trabajo me di cuenta de que ahora las cosas iban a ser muy distintas a lo que pasaba.
Bueno, en realidad, ya para qué puedo hablar así si tengo que narrar las cosas tal y como ocurrieron, los errores y discordancias que se generaron en todo este tiempo.

Ante todo, aceptar una y otra vez que esa vida de escritor que vivía desapareció de repente, si, se fue y ni huella dejo, aparecí rápidamente como un ser extraño, un muchacho que andaba por las calles y vagaba cantando una canción y no pensando en como las nubes y el sol podían convertirse en el cuadro indicado para pensar en una persona.
De pronto la velocidad del auto era significado de sueño y descanso en vez de recorrer con la mirada ese contexto que se desarrolla en tu carrera y tu trajín diario.

Muchos términos hicieron que me de cuenta que ese escritor que convivía conmigo se había ido, pensé que había sido de vacaciones, que quizás era un descanso ante tanta reflexión que soltaba una y otra vez. Pero no, pasó una semana, dos semanas, tres semanas, un mes, dos meses y me di cuenta que ya no había nada. Nada de nada, las palabras que tanto usaba fueron extinguiéndose hasta el punto de perder la facilidad completa de mi parecer, no hubo mas papeles guardados en mi bitácora, ya no mas poemas en la caja de zapatos sobre el ropero, no mas cuentos al final de mis cuadernos, e incluso, narraciones y anécdotas en el blog.

No me desespere, solo estuve tranquilo a espera que algo saldría de mi mente y se trasladaría a un papel, por ello cargaba siempre un lapicero, un papel, o lo que sea que reciba una inspiración la cual poder guardar y analizar. Cosa que en todo el tiempo no ocurrió.

Pasaron los días y finalmente postrado en cama, recordando episodios del pasado reaccioné, ocurría que necesitaba mi tiempo para ser lo que era, para volver a mis raíces, rememorar como todo esto comenzó y de que modo terminaría. Paso y paso hasta que finalmente reaccione, estaba matando a ese Jorge escritor, a ese Jorge soñador y lo enfrascaba en ese mundo materialista y alejándolo de la filosofía y de la palabra.

Fue por ello que decidí entonces volver, no con el fin de salvarme, sino que con el fin de nuevamente regenerar esa inspiración que fui perdiendo día tras día. Cosa que hasta este momento resulta. Y que mejor que volviendo a mis orígenes, a mis primeras letras y mis historias que aun me dejan una enseñanza que pueda transmitir.

Así son las cosas, y creo finalmente encontrar ese sendero indicado para volver a ser el de antes.
Esto es solo el inicio….



Continuara…