miércoles, 28 de noviembre de 2007

Distantes de Años


No es que quiera ser tan malo, pero los casos amorosos son muchos de los cuales solo unos he podido responder con un consejo superfluo o detallado, los casos en que los problemas de sentimientos son pan de cada día en mi vida, ya sea por medio de compañeros o por parte de terceros, pero casos como los que he oído hasta el ultimo y he visto también van contra mis propias leyes naturales.
Ello me ha hecho recordar lo que aprecié hace unos meses y lo que vuelvo apreciar ahora, los casos cuando hay el cariño especial mutuo de dos seres totalmente parecidos, con los mismos gustos y las mismas ganas de sentirse uno al costado de otro en algún momento o que desea tenerlo una noche durmiendo en su casa para sentir sus sueños cercanos al del otro (mas cursi no puedo ser).
Bueno, supongo que hasta ahí todos creen que es normal, yo también lo pensé cuando lo aprecie... ¿problema? Pues bien, he ahí el problema, al conocer el asunto me percate de un minúsculo detalle, uno que podría pasar desapercibido por mi, pero que parece ser pregunta de amiga de colegio cuando le cuentas que te gusta alguien.... el problema: damas y caballeros es simplemente la edad.

Si, definitivamente en algunas relaciones se sabe que todo pasa desapercibido, muchas veces han escuchado esa frase típica de “El amor no tiene edad” o simplemente se identifican con esos versos de José José con su famoso “40 y 20.. es el amor lo que importa y no lo que diga la genteeeee....” pues bien... a mi por mi parte me gusta escuchar casos sobre sentimientos, cosquilleos al mirarse de sentir frió o sentir como se eriza el cuerpo al verlo o verla pasar, pues bien, las dudas originan a mi parecer una idea sórdida de las cosas.
Se supone que en esos momentos que alguien cree estar con la persona correcta (así tenga la edad de Cristo o posea una libreta electoral de tres cuerpos aún, ó con un DNI tamaño grande en su billetera de cuero).
Esto es un caso de esos que no requiero de un papel ni una receta ficticia para poder dar un punto de vista... como lo dije aquella vez y como lo repito ahora.. simplemente me pondría en la posición de decir... ¡A LA MIERDA CON ESO!

A mi parecer, estos casos son esos en que uno tiene que recibir bofetadas, especialmente a esos que se creen “roba cuna” o “chiboleros” (que les gustan los niños), otros que creen que con estar con una persona que puede hasta doblarles la edad puede originar un tema de controversia entre amigos, familia e inclusive sociedad... pues bien.. para mi todo es parte de un saco completo de tonterías.
Esas personas que creen que la edad es cosa que puede condenarlos a la hoguera o que haría que vayan derechito al Purgatorio, son personas que al parecer no están seguros de sus sentimientos. Veo casos tan frecuentes, veo casos tan escuchados... pues bien, no me hago roches ni vergüenzas, si alguien siente algo por otra persona, bienvenido sea el cariño y el amor, pero eso de tener miedo a lo que diga la mamá es cosa arcaica... estamos en el siglo XXI, las computadoras pueden manejarte y un blog te puede influenciar, así que si estas enamorado de alguien mayor o menor de edad, simplemente llámala ahora mismo, dile que pasa con ella o él y nada mas, asunto arreglado, las cosas y sentimientos las define el corazón, no una partida de nacimiento ni unos detalles de arrugas en la cara.

3 comentarios:

Zegim dijo...

Veamos, la diferencia de edad no es por el simple paso del tiempo, es lo que implica ese paso del tiempo.

Por esa razón preferí no salir con alguien que ya vive por su cuenta, tiene su trabajo mientras que yo aun vivo con mis padres y acabo de terminar de estudiar.

Ese es el obstáculo de verdad.

Por lo demás, sí. Los años son sólo un número.

Berenjena dijo...

los años al final no cuentan... de veras q no...
pero tmb hay q estar preparados para asumir la diferencia de generaciones y para no sentirse menos ni mas...
en fin... ;)

xxx_madgirl_xxx dijo...

Tengo 16 años, y voy a ser sincera. Ninguna de mis relaciones con chavales de mi edad han sido fructíferas. Para que nos vamos a engañar, he acabado por considerarles unos inmaduros... Y esto me ha hecho tomar la determinación de que hasta que no alcancen los treinta no me merece la pena nada con ningúno.
Conclusión: Ahora me gustan bastante más mayores que yo, y a mi lo de la edad me importa NADA. Da igual que consecuentemente no se tengan los mismos amigos, y quizás unos gustos muy diferentes, pero creo que si hay cariño y amor, y mucha pasión lo demás no importa. Por que el amor no se busca, se encuentra.