viernes, 21 de septiembre de 2007

PUEDO

Puedo estar unos minutos enamorado de ti
luego puedo amarte sin reparo,
quedarme quieto observando el tiempo
que requieres para voltear tu mirada hacia mis ojos,
puedo mirar hacia el cielo,
a espera de que Cristo me diga que te mire nada mas...
puedo quedarme quieto
observando cada paso y las huellas que dejas
y que vayas pisando....

Puedo enamorarme unos segundos mientras observo hacia tus labios,
desear con ansias tus besos
mientras sueñas con otro,
puedo callarme y hacer que mis palabras
hagan una bulla que requiera de tu asombro,
y quedarme quieto mientras espero formar un camino
directo hacia mis brazos.

Puedo amarte un segundo así como toda mi vida,
puedo esperar un "si" aunque te hagas muda con el tiempo
puedo esperar tu presencia
aunque me quede cegado por los años,
puedo amarte... aun así nunca me hayas amado...

Y puedo quedarme solo si es que me obligas a olvidarte,
puedo expulsar mis brazos si no quieres que te abrase,
puedo cerrar mi boca si no deseas un beso,
y si quieres puedo morirme si ya no quieres verme...
puedo todo lo que puedo
siempre y cuando tu no me quieras,
pero eso si. solo cuando tú no quieras,
porque a pesar de todo...
yo haré que ello nunca ocurriera.


De.- "Descritos"

Pasajero 8

Aviso.- Esta historia es solamente una de un conjunto de relatos. Tiene continuacion, pero se publicara en otra oportunidad.

¿Le digo o no le digo? Piensa Adrian que de un momento a otro observa de reojo a su compañera de al costado. Si se lo digo ¿qué pasara? ¿se bajara? ¿escapara? ¿me aceptara? ¿me golpeara?
El micro ha girado a una calle diminuta, Adrian al verla sonríe y nuevamente posa su rostro hacia el respaldar del asiento de adelante, sigue observando de reojo y procura hacer silencio. Que linda eres, y agradezco a Dios conocerte, pero soy un cojudo al querer mencionarte que te quiero, pero... ay, maldito sea ese tal Felipe. Recuerdo aquel momento en que nos vimos por primera vez en la academia, porque la academia, y pensar que estudiaría en otro lugar, detesto esta clase de academias, pero a Dios gracias te encontré, además, no pensaba encontrar alguien como tú aquí, tu sola en ese salón, sin conocidos y tan solo intentando buscar las palabras de algún compañero, mientras que yo intentaba no juntarme con muchos de los que estaban ahí.
Carpetas ajustadas, de cinco en cada carpeta, de pizarra verde carcomida por el tiempo y tizas de color blanco, papeles sueltos y exámenes los sábados, igual, presentía que iba a ingresar..., no pensaba encontrarte ahí, tu, tan bella, Dios ¿se lo digo o no se lo digo?
Ella voltea y lo mira detenidamente sonríe y saca de su mochila color azul un cuaderno, empieza a leer unas líneas y busca al parecer algún intento de entretenimiento.
¿Ahora? Háblale imbecil, háblale, ya esta aburrida, además, falta poco para que se baje, y tu sigues tu trayecto, cojudo habla:
- ¿En que piensas? – dice Adrian, (¡Que huevon soy!)
- En nada – dice ella y sonríe.
¡Huevon! Eso eres lo que eres, ayayayyyy.. yo tengo la culpa de ser tan quedado, a pesar de todo, y eso que ya tuviste enamorada, esa loca de tu cole con quien solo te chapaste una vez, pero ya fue, además, tu pensamiento esta acá a tu costado, háblale, ella se va a ir, y eso que quiero que sea el motivo de mis sonrisas, ¿se lo digo?.
La muchacha guarda el cuaderno, observa a todos lados y ve en que cuadra va el micro:
- Ya me voy.
- Espera – dice Adrian. ¿qué dije?
Ella se queda callada y lo observa extrañada:Habla de una vez, ella esta aquí, además, es la única oportunidad, tal vez mañana alguien te gane, tal vez alguien mañana te diga ya tiene gil y tu cojudamente te quedaste... ¡Habla!
- Te veo mañana, chau.
Sinio los labios de ella en sus mejillas, sintió calor, sintió que era el momento, antes que el señor que estaba parado ocupe el lugar de ella no respiro para poder hablar:
- Te quiero.¡Que dije! Piensa. Reacciono tarde pero se dio cuenta que ella se estaba parada ahí viéndolo mientras se iba pasando de paradero.


De "Ruta"(Historias de un micro)

DESPUES DEL TIEMPO

Parecía que todo estaba siendo parte de un juego al momento en que dirigió la mirada hacia aquel cuadro en donde estaba retratada la sonrisa de Carmela y a su lado la seriedad de Catalina, una sonreía y la otra no. Se percato que en verdad las foto hacia una clara representación de la personalidad de la persona.
Prendió el cigarro en ese momento, felizmente la fiesta aun no había empezado, había sido el primero en llegar aquella noche de Noviembre, era 14 y justo se celebraba el cumpleaños de Carmela, eran ya sus 28 años, y aun no parecía que el tiempo pase volando por si misma, tenia el cabello rubio aun y esa mirada hermosa que no se cerraba para nada:
- Ponte cómodo mientras llegan los otros – le dijo en ese momento mientras entraba a la sala con una bandeja en sus manos.
Ignacio palideció por lo dicho y le mostró el cigarro que tenia sujetado entre sus dedos:
- Descuida puedes fumar, si quieres también puedes ir a la terraza – exclamo dejando la bandeja.
Camino un poco lento dirigiendo su mirada nuevamente a las fotos que había en ese momento:
- Que bellos tiempos ¿No? – exclamo Ignacio soltando un poco de humo.
- Maravillosos en verdad.
- ¿Por qué los sacaste?
- Porque como todos van a venir preferí que vean aquellas fotos que no sabían que existían.
Ignacio miro las fotos pero se quedo mirando aquella en donde estaba Carmela junto a Catalina, se dirigió a la terraza y empezó a fumar un poco mas lento de lo programado, caro que habían pasado tantos años desde aquélla vez en que se despidió de ella sin decirle un adiós, tan solo desde lejos dejándola con esa sonrisa que cubría la maldad que había hecho y que nunca nadie lo supo.
Ignacio de 17 años aun mirando sus libros de poesía buscando uno que declamarle mientras que Catalina en otro lado sonriendo y hablándoles de su querido enamorado.

Ignacio y Catalina empezaron su relación en Agosto del ultimo año de colegio, él se le había declarado en un paseo a una universidad, era tan bella en verdad y deseaba que sea parte de su vida en ese momento, a ella no le gusto mucho la idea en ese momento que le tocaba las manos, ese momento no pudo darle respuesta.
Tuvo que esperar tres semanas después, recién ella saliendo de su clase de Matemática el dijo que quería ser su enamorada y empezó a serlo desde ese día.
Sintió en ese momento como algo le quemaba las manos, era el cigarro que estaba aun prendido y soltaba humo en un hilo hacia el firmamento ¡Demonios! – grito. Hacerle recordar esos tiempos hacia que todo alrededor se pierda solo en ese instante.
Entro a la casa y vio a Carmela mirando hacia la ventana:
- Aun nadie viene ¡Que raro! - dijo un poco preocupada.
- Ya vendrán, no te preocupes.
Ignacio se acerco a las fotos y miro detenidamente a una en donde estaban toda su promoción, sonrió y Carmela se acerco:Los extrañas a todos ¿verdad?
- No se nada de ellos, quisiera verlos ahora. Dime, ¿sabes algo de ella? – dijo señalando la foto en donde estaba Catalina.
- Si, me comunique con ella hace unos días, y vendrá esta noche, me lamo en la mañana diciéndome que cancelo todo para venir.
Ignacio tembló, la vería aquella noche, seria ella quien lo vería, esa mujer que lo abandono para siempre en una noche después del cumpleaños justamente de Catalina. ¿Coincidencias?
Repentinamente sonó la puerta, Carmela salió disparada y se dirigió para ver, eran varios, Ignacio no sabia quienes eran, luego de estar tres años fuera del país se había olvidado de los rostros, pero ¿ellos se olvidaran de el?
Entraron cuatro muchachos y dos muchachas, saludaron a Carmela y le dieron regalos ¿quién seria Catalina?
El grupo vio a Ignacio parado acomodándose la camisa ¿Ignacio? Dijeron todos de golpe, fueron y lo abrazaron fuertemente las chicas lo llenaban de besos y los chicos de abrazos efusivos, Ignacio abrazo a todos sin siquiera recordarlos, luego miro bien los rostros, busco algún indicio para recordarlos, uno llevaba anteojos y tenia el cabello ensortijado, era Juan, no había duda, una chica linda de cabello largo con una sonrisa que alegraba a todos, se intimido un poco cuando Ignacio la miro fijamente, era tímida, claro era Jenny.
Otro muchacho llevaba mirada de tranquilidad y tenia los brazos cruzados viéndolo, era conocido, era muy conocido, Omar. La otra chica no pida ser Catalina porque no tenia el cabellos ensortijado ni ojos verdes como esa chica, era bajita, delgada era su amiga de siempre a la que sonrió y la abrazo con fuerza y diciéndole un pequeño ¡Ya!, si era ella, Matilde. Los otros dos no tenían que ser adivinados, eran casi parecidos a pesar de no ser gemelos eran hermanos, los fregados de la clase, Pedro y Pablo, los Ferré.
Todos se abrazaron y se sentaron mientras Carmela sacaba una botella de gaseosa y servia para todos, entre sonrisas y barullos alguien dijo entre todos:
- ¿Qué dice nuestro laureado amigo escritor?
Ignacio no necesito voltear a todas direcciones buscando a alguien en ese momento, sabia bien que se dirigían a él ya que había ganado el año antepasado el premio que tanto deseaba:
- Muy bien, muy bien felizmente – respondió.
- Déjalo, siempre ha querido ser como ese tal ¿Llargas Vosa? ¡Como sea!, siempre ha querido ser el mas premiado – dijo Juan Carlos.
- Mientras no rechaces el Premio Nobel podrás serlo – dijo Pedro Ferré.
Todos estallaron en carcajadas después de los dicho, Carmela llego con vasos y repartió entre todos, brindaron y la puerta volvió a sonar, entraron mas personas eran también de la promoción, ellos si podía saberse quienes eran porque tenían a pesar del tiempo las mismas caras: eran William, Anthony, Javier, Raúl, Katia, Lorena y Marlene, Isabel, Elizabeth todos en grupo y saludándose con todos y como lo anterior abrazando a Ignacio y preguntándole por el premio ganado.
Todo iba bien, entre música baile y preguntas llegaron las preguntas de Ignacio sobre que hacían actualmente:
Entre respuestas como Doctor, Profesor, Magíster, Administrador, Ingeniero, Postulante a la policía y Periodistas sonó la puerta.
Carmela abrió y todos voltearon a ver quien era. Hubo un largo silencio hasta que se abrió por completo, entro una chica de mediana estatura y mirada hermosa, todos se levantaron a saludarla, Ignacio se quedo sentado, mirando a todos lados esperando a que esa persona lo vea, esa chica que ahora era mujer, era Catalina.
Luego de todos los saludos, Ignacio se levanto y la miro, ella camino y vio repentinamente a Ignacio, las miradas se cruzaron y todos empezaron a fastidiarlos por ello, ya todos los sabían, claro había sido enamorados en el colegio.
Catalina un poco nerviosa sonrió y lo abrazo, Ignacio no se movió, ni soltó la copa de vino que tenia en su mano derecha, ella se aparto y se sentó junto a Carmela.

Toda la fiesta fue puro baile y chistes, conversaciones y anécdotas, todos vieron las fotos del colegio, era un momento de alegría, Ignacio vio la hora y decidió que ya era hora de irse, se levanto y fue a despedirse, un fuerte ¡NO! Cubrió la habitación, todos querían que se quedara, cerraron la puerta con llave y tuvo que quedarse ahí.
Se fue a la terraza a fumar y espero un rato hasta que lleguen las dos de la mañana, cruzo los brazos y vio directamente al cielo, recordó cuando con Catalina habían terminado hacia 11 años atrás, cuando vio todo ha unas cuadras de la casa de Carmela.
El recuerdo no se extendió ya que atrás de el sonaron unos pasos, eran los de Catalina que se acercaban tras el.
- No rompiste el juramento – dijo.
Ignacio la miro y apago el cigarro, trago saliva y la invito a sentarse:
- No te veo desde el ultimo día de clases, unos dos años después me fui y no volví a saber nada de ti.. ¿Estudiaste Ingeniería Física como me dijiste?
- No pude terminar – respondió Catalina un poco nerviosa.
- ¿Por qué?
- Porque (hizo una pequeña pausa y luego continuo), salí embarazada de mi enamorado.
Ignacio soltó un suspiro un poco fuerte, miro hacia todos lados y cruzo los dedos de sus manos:
- ¿Con él? – pregunto.
- Si, salí embarazada y al mes me abandono.
Ignacio prendió otro cigarro y se quedo quieto un momento, movió su cabeza cerrando los ojos, se levanto y miro hacia otro lado:
- ¿Por qué te abandono?
Catalina quedo en silencio, se aprecio en un momento como sus lágrimas salían y trato de limpiarse los ojos rápidamente para que no la vieran, Ignacio se imagino lo peor:
- ¿Como esta el niño? ¿El esta bien?
Ella no respondía.
- ¿El esta bien?
Ignacio sabia que algo pasaba porque lloraba de un modo muy fuerte, procuro que nadie la escuchase pero se apreciaba un lamento en sus ojos casi cerrados. Ignacio se levanto y camino hacia la puerta, volteo y la miro:
- Si no me hubieras engañado, si no me hubieras echo eso que tú sabes, tal vez ahora no estuvieras llorando así.
Ignacio salió y se despidió de todos, salió corriendo y tomo el primer taxi que vio, en el auto empezó a llorar y llego a su casa, prendió su computadora y comenzó a escribir algo que ni tiempo tuvo de releer, sus lagrimas caían hacia las teclas y se secaban al tocarlas con sus dedos velozmente. ¡Que mierda! – dijo.
A pesar de todo, de su cólera y su tristeza, ese amor que aun sentía por ella termino por convertirse en el odio que no había tenido desde aquel día de noviembre de hace 11 años.


10 - 01 - 06
De.- "El Fuego Frio"

lunes, 30 de julio de 2007

SILENCIO ESPIRITUAL

¿Existe el cielo? Piensa Rubén observando detenidamente los santos que estaban en el altar de la iglesia.
No había mucho ruido, solo a lo lejos el sonido de algunos autos que pasaban y tocaban sus bocinas tala vez para pedir espacio para pasar o reclamando a otro auto adelante que recogía pasajeros indebidamente. No importaba, lo único que había que resaltar del momento era que estaba ahí, frente al altar cuando su madre al costado intentaba no perderse de oración que llevaba realizando, por papá, por mi hermano, por mis tíos, mis sobrinos, por todos, etc, etc, pero ¿existe el cielo?
San Martín de Porres cogía su escoba y veía detenidamente hacia algún lugar especifico de la iglesia, había algunos santos que observaban al techo o al suelo, al publico o al altar.... Rubén con su codo golpeo débilmente a su madre quien iba por el cuarto Ave María del misterio numero tres. Ella no hizo caso y siguió su rezo entre llantos y pedidos.
Camino con dirección a otro lado, en un rincón un anciano lloraba ante la imagen de un santo que cogía una cruz y tenia en su mano un libro, los rezos estaban pegados ahí al pie para que el fervoroso visitante no tuviera inconvenientes en el pedido del día. Rubén observo detenidamente cada uno de las velas que habían en el candelabro, cada una según creencias de muchos representaba un pedido especial, ese pedido equivalía por diez personas y de esas diez personas equivalía la cantidad de miembros de familia y amigos que tenían... en total... ¿existe el cielo?
Regreso al lugar donde su madre se persignaba, dejo el rosario en el bolsillo y se levanto dando otra alabanza:
- Mamá, tenemos que ir a casa.
La madre no hablo pero ambos empezaron a caminar, la mujer observaba detenidamente el suelo en búsqueda de algo, Rubén pensó que buscaba los pasos de los fantasmas que iban a rezar en las madrugadas.

***

Mamá siempre fue así, algo extraña en momentos como ese, quiso ser monja, nos lo dijo una vez cuando éramos niños, en un momento de cólera con papá, “prefiero haber sido monja en vez de estar con el idiota de su padre” dijo aquella vez, Rubén sintió desde ese momento un trauma al ver por primera vez en su vida a sus padres pelear tan fuerte. Mamá sufría menopausia en aquel entonces.
Papá procuraba no discutir con mama a veces, a pesar de ser muy celoso los dos se entendían muy bien, se querían mucho y por algo el año pasado se fueron de viaje, allí como dijeron al regresar, fue la luna de miel que habían deseado.
El pensamiento se desvaneció al momento de verse en medio de la pista, no había autos peor su madre estaba ya en el otro lado, no se había dado cuenta.
Rubén sentía por momentos un hormigueo en su cerebro, quería recordar como había aceptado ir a con su madre a la iglesia en ese momento, el lo único que recordaba es que estaba algo enfermo, se sentía mal y procuraba no levantarse, sin embargo en un abrir y cerrar de ojos se levanto y se fue con su madre.
No recordó mas.

***

Llegaron hasta un parque y su madre se sentó, Rubén quiso ir a comprar una galleta para su madre, pero decidió no hacerlo. ¿Estaba enojada? Pensó... pero la pregunta que se hacia de repente era ¿existe el cielo?
¿Por qué a cada rato me pregunto eso? Piensa mientras se levanta de un asiento al que su madre ya estaba sentada. Procuro no decir mas y se levanto:
- Ya vengo – dijo y se fue, su madre no reclamo.
Camino por entre la gente, no había mucho escándalo, parecía que la gente estaba en su contra, pasaba por su costado y no le daban el permiso para poder transitar, en cambio, Rubén necesitaba contorsionarse para dejar a la gente continuar su camino.
Llego hasta el centro de la plaza y vio a la gente, todos caminaban sin rumbo... de repente sintió nuevamente un hormigueo en su cerebro, ¿estaba mal otra vez?
Rubén se acerco y su madre se levanto, ambos caminaron sin dirigirse la palabra, ¿pero que hice? Dijo él. Su madre llego hasta una estrecha calle, caminaron sin hablar, pero Rubén de todos modos mostraba interés por hablar... cantaba una canción.. murmuraba un poema de Vallejo y en un abrir y cerrar de ojos ya estaban en casa.

***

Entro a la casa como siempre, se sentó en el mueble y procuro esperar a su madre como estaba, de repente apareció por el umbral del cuarto una figura masculina de así los mismos rasgos de Rubén.
- ¿Cómo esta? – pregunto la madre.
- Mamá...
El joven se acerco a ella, le cogió los hombros y repentinamente otra figura apareció por el mismo umbral, era un hombre mas adulto, tenia una bata blanca y se acerco a la mujer:
- Cálmese señora – dijo el hombre.
Rubén se levanto y pensó algo, porque el doctor estaba ahí?... ¿por qué pedían a mamá calmarse? Oh por Dios... ¡Papá!
Rubén corrió en carrera loca al cuarto de su padre, en la cama tendido y recibiendo el aire de una mujer desconocida pedían que se levantase:
- ¡PAPÁ! – grito Rubén.
Corrió hacia él, le toco la mano y empezó a acariciarla, pidió a gritos al doctor pero este no venia, mamá gritaba desde la otra habitación:
- Pero yo había rezado por él! – gritaba.
Rubén entro en desesperación, la mujer salió precipitadamente, trajo un pomo de un liquido y lo puso en la nariz del hombre:
- ¡Dígale al doctor que venga ya! ¡YA! – grito Rubén.
De un momento a otro el hombre despertó, abrió los ojos y se vio claramente como brotaban lágrimas de estos.

***

Papá estaba despierto.:
- Papá, Dios mío, que susto me diste... ¡Mamá papa despertó! – grito Rubén.
El hombre lloraba y veía el techo recociendo cada lugar, hizo una pausa y parecía tragar algo de saliva; la madre apareció en la puerta con el joven y se acercaron al hombre:
- Mi amor, ¿qué paso? – pedía explicaciones la madre.
- Dios Mío, ¿qué paso? ¿Por qué? – dijo entre sollozos.
- Te desmayaste... oh por Dios...
- Ya esta bien, solo ahí que dejarlo que tome aire... no esta mal...
Rubén intentaba calmar a su padre quien no dejaba de llorar, el susto pudo ser horrible, por ello estaba así:
- ¡Hoy resé.... ay Dios Mío.... – decía la madre quien parecía perder el aire.
- Cálmate amor... resígnate... tenemos que ser fuertes....
No se entendían sus frases, las palabras se entrecortaban con las lágrimas y el abrazo de los esposos mientras el joven lloraba en el umbral golpeando la pared:
- Mamá... Papá.... – Rubén reclamaba.
- ¡Dios Mío! ¡Mi hijo.... no puede ser... – reclamaba la madre al cielo.

***

¿Hijo? Pregunto Rubén:
- Mamá ¿qué hijo te refier... – pregunto preocupado.
Antes de terminar su pregunta otra vez el hormigueo del cerebro lo afecto, ahora era mas fuerte. Rubén se levanto, pidió explicación peor se dio cuenta de algo, nadie lo escuchaba, corrió hacia su cuarto para encerrarse” Papá vendrá, lo conozco” dijo.
Cruzo al hombre de blanco y al joven de la puerta, la mujer que estaba con el pomo en la mano se fue a la sala y acomodaba unas mantas. Rubén cruzo la sala y se dirigió al otro cuarto, pero no pudo ingresar bien porque un joven estaba dentro acomodando la cama. Antes de reclamar se percato que había alguien mas, esta vez en su cama. Era un joven, con rostro casi de color amarillo, ojos cerrados, con una paño en la frente, el joven era Rubén.
El hormigueo de su cerebro fue mas potente, mas y mas... cayo al suelo. Escucho el grito lejano de alguien, sintió pánico y el hormigueo había desaparecido. Abrió los ojos y recordó lo que había visto. Él en su cama, echado, con los ojos cerrados... pero todo desapareció para dar paso al silencio, todo se volvió blanco y reacciono.... El cielo existía.

Independencia
27 de Julio del 2007

miércoles, 4 de julio de 2007

EL CIBER-CAUDILLO

Crónica sobre como por intermedio del Internet me volví (sin querer) en casi un caudillo.

I

- ¿Nada de Liberalismo? – me pregunte viendo la pantalla de la computadora.
La ventana estaba abierta, Gmail me daba la bienvenida y me decía que no había correos nuevos, solo los de siempre, los típicos colgados con el vocabulario culto forzoso de los alumnos de mi clase de Ideas Políticas y Económicas demostrados en las exposiciones durante el tiempo de las clases. Estaba desesperado, estaba preocupado, me daba el temor total de no poder terminar de estudiar todas las clases en ese día; debía hacerlo, debía saberlo todo con la finalidad de subir esa nota que me afectaba tanto que era como perder un cuaderno con escritos míos.
Mi desesperación era tal que no dejaba de prender y apagar la computadora cada hora a espera de la clase faltante. Aunque ver como Tomas Hobbes y John Locke me llamaban a volver a leer su historia, y luego observar a Marx llamándome a seguir su idea sin siquiera saber que se equivocaba, o intentar comprender lo que motivo a los miembros del Socialismo Utópico a generar las revoluciones. Todas las historias me gritaban a seguir leyéndolos, pero yo debía estudiar todo, ¡Y Liberalismo que no llega! Debía repasarlos y ahora mismo, en ese momento, casi a las ocho de la noche y sin siquiera recordar qué era el Absolutismo, siendo el primer tema a estudiar.

II

Era ya tarde, ¡Liberalismo ya llego! Pero ni me acuerdo como se escribe el titulo.
Me vi sincero, me vi mal, sabia que no podía, eran mas de 17 paginas con letra Times New Roman de 9 puntos y con temas tratados en clase que solo podía explicarlos en algún momento de inspiración, sentía que al día siguiente no estaría así. No me quedo otra, ver el correo de la clase lleno de esas palabras Liberales ideológicas, y otras cosas mas me llenaban el cerebro de tantas indagaciones que les podría decir que Karl Marx era pata de Rosseau y que Hernando de Soto era promoción de José Carlos Mariategui... me vi entonces en la obligación de ser el sincero conmigo y quise demostrarlo ante todos de algún modo.
Abrí en el correo la sección de nuevo mensaje y empecé a escribir algo, no un mensaje donde pedía ayuda o alguno pidiendo alguna clase faltante, tuve únicamente el fin de poder escribir unas cuantas palabras que me hacían dar, como escribí de titulo: Un Aviso Sincero.

Compañeros:
Me veo en la obligación de escribir este mail con la finalidad de demostrar mi sinceridad.
No es que sea flojo, solo puedo atinar a demostrar lo que soy diciendo que no he estudiado muy bien. El motivo, por lo que son tantos temas que en verdad me provocan un mareo total en mi mente. Por ello solo les pido que nos “levantemos” por este examen, que seamos fuertes y que demostremos que podemos realizar una meta fuerte como es aprobar el curso.
Sin mas que agregar me despido. Fuerza compañeros.
(No recuerdo ahora bien lo que escribí pero es algo semejante a diferencia que eran unas cuantas líneas mas)


Envié el mail con una sola idea, este decía que procuremos como alumnos hacer hasta lo imposible por aprobar un curso tan difícil como este, la idea de escribir el mail surgió y se hizo en el momento, lo pensé una vez y estaba ya colgado en el correo.
Lo único que esperaba para ese momento era una respuesta, alguien que dijera que tampoco había estudiado y que iba a ser todo lo que podía por levantar su nota. Tenia fe, tanto que apague la computadora, tome un café, subí a mi cuarto y volví a leer mis apuntes de las clases.
Liberalismo, Totalitarismo, Ideas Políticas Peruanas, Revoluciones, Mariategui, Hobbes, Ilustración, Política Pendular Peruana... ¡uff! Eran casi las 12 cuando decidí ingresar por ultima vez al correo, para ver si alguien apoyaba mi opinión y procuraba comprometerse a estudiar si era posible hasta la amanecida y levantar esa nota que definitivamente debíamos pasar.
Grande fue mi sorpresa al ver una respuesta a mi mail sincero; no fue lo que me esperaba, enserio, todo resulto para mi al leer ese mail algo realmente extravagante, a pesar que no lo recuerdo bien leí entre sus líneas la frase : “Si, vamos a levantarnos contra la profesora”. Desde ese momento tanta fue mi sorpresa que decidí no leer mas ni repasar el Método Dialéctico de Marx.

III

Fui a dormir pensando que todo era solo un malentendido por parte de la persona que haya leído aquel mail, leí solo dos párrafos de Mariategui y entonces me cubrí con mi frazada, sabia que había sido un día agotador, que todo fue solo un día mas y que el examen seria mañana y que tal ves la profesora leyera el mail y... ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡!!!!!!!!!!!!!!!! ¡Oh por Dios!
Me levante y corrí para pedirle a mi hermana la computadora, borrar el mensaje y algún otro comentario para que ello no se expanda, pero terca como es ella me dijo que no prendiera nada, resulte discutiéndome por culpa del carijo Internet, porque no pagaba, porque ni le daba un sol, porque me lo gastaba mas que ella, etc ,etc... mi preocupación no era un pequeño pago de veinte soles al mes, en ese momento mi única salvación era entrar a ese correo, marcar aquel mail y borrarlo de la red antes que la frase ¿Quién fue? Prime en el salón minutos antes del examen.

IV

Mi idea era para ese momento llegar a la Universidad y dar el examen de Tecnologías, pero al llegar y repasar Ideas Políticas era lo único que primaba en mi mente, mucho mas que saber que era Joomla! o sino los dominios de la Internet.
De un momento a otro recordé lo del mail, no tenia tanto miedo, igual todo debía ser solo un malentendido y si debía de preguntarse quien fue el culpable, simplemente me levantaría y diría que fui yo.
Al llegar a la sala de internet me encontré con unos amigos, Eduardo y Gaby, quienes me saludaron con calma y tranquilidad, al momento de sentarme en una maquina y luego de dar mi código de estudiante escuche una frase: ¡Oye! ¿leíste el correo donde la gente va a protestar?. En ese momento recuerdo que sude frió y olvidaba mi contraseña para ingresar a intranet.
Ente al correo de la clase y espere a que cargara, la tensión era fuerte, ¿qué provoque? Me pregunte en ese instante mientras Eduardo leía cada respuesta ¡Son mas de quince! Me dijo.
Al ingresar vi mi mail entre tantas líneas y vi entonces la cantidad de respuestas, eran mas de 16, y un correo aparte donde también comentaban dos personas mas.
Leí cada uno de los correos, decía casi lo mismo que había dicho la primera persona que contesto mi aviso sincero, excepto dos voces que reaclamaban el porque del levantamiento.
¿Yo no provoque esto? Pregunte hacia mi silencio interior. En cada mail decia un solo tema:
“Si profesora, piedad”
“Protestaremos porque es un abuso...”
“Todos unidos, esto es demasiado..”
“Tanto me gusto su curso que me quedo...” etc, etc
Me vi imaginándome el momento del examen, la profesora terminaba de pasar lista y cuando estaba por dar las preguntas alguien se levantaba, empezaba el reclamo, todos le seguían y empezaban a gritar pidiendo un examen menos complicado, algunos sacaban banderas (extraña mi imaginación) gritaban vivas a las estrellas, ollitas y lampas, otros a una bandera, tal ves alguien sacaba una bandera indo americana y fundaba otro APRA en ese momento, tal vez por ahí surgía un remedo de Marx que culpaba al proletariado de docentes por las preguntas de un examen anónimo hasta ese momento mientras que yo en mi asiento procuraba no abrir la boca:
¡Oye ya son las 10 y 40! Me dijeron, salí extrañado y llegue al patio, no me quedo otra que resaltar mi valor, antes de escuchar halagos de algunas personas diciendo que aquel alumno valiente que se levanto debe ser uno realmente fuerte para hacer aquello.
Solo hasta el momento lo sabían dos personas, no me atrevía a decirlo, aunque pensé, si lo decía todo iba a detenerse, si fui yo. ¡Fui yo! Le dije a Eduardo, a Ángelo, a Adriana, a Bertha, a todos mis conocidos y compañeros que me conocían y compartían conmigo la clase. Mas tranquilo, había sacado esa carga de mi mente pero nada había acabado.
- ¡Si te botan, igual protestamos! – dijeron.
El examen seria en unas horas.

V

Tecnologías, fue tan fácil que poder subir las escaleras hasta el primer piso del pabellón; salí con Juan Carlos (quien fue el primero en enterarse de mi valor) y fui conversando sobre mi posible expulsión del examen. Me había fregado, si la profesora reclamaba debía salir, pero provocaba algo fuera de si, es extraño en la universidad ver un caso como este, pero mi sinceridad me convirtió para entonces en una especie de Caudillo sin bandera ni escudo.
Juan Carlos me daba unas pautas para que poder decir en ese momento si alguien reclamaba, donde debía pararme y donde debía ir a llorar cuando me saquen del aula.
El examen era en treinta minutos y decidí ir al salón de una vez por todas, sonreía con tal que no vean mi nerviosismo y me di cuenta que no había dado un ultimo repaso.
Llegue al salón y mis compañeros que sabían de mi heroicidad me acompañaron, me daban fuerzas ante cualquier cosa, tenia miedo, tenia miedo hasta el momento que en medio de la risa y el temor la profesora entro al salón. Nadie había sacado una pancarta aún, felizmente.

Era la una y la profesora estaba a punto de tomar la lista, llegaba el momento y los comentarios casi silenciosos del mail se propalaron por todos lados del salón, mis amigos que se sentaban cerca de mi me decían únicamente que me apoyaban en lo que suceda, y que la idea de la protesta debía hacerse a toda costa si algo pasaba, especialmente por parte de los que se sentían ya desde que ingresaron al salón desaprobados; sabia que en cualquier momento alguien empezaría, que alguien por ahí reclamaría y empezaría todo, luego la profesora preguntaría quien fue el culpable de dicho acto proselitista.
Pero no fue así.
El examen fue como debía ser, sin reclamos, con silencio y con el tiempo suficiente.
Escribí lo que pude escribir y mi (casi) caudillismo paso a ser un punto que no había de escribirse en la historia de la clase de Ideas Políticas, a excepción que una de las preguntas era reflejar una opinión en base a la ideología peruana basada en (para colmo de males) sobre El Caudillismo.

VI

Como para terminar una anécdota llena de risas y por momentos de temor solo puedo narrar que gran parte de mis compañeros jalo el examen... eso si, yo estoy entre esa mayoria.
Pero como por divinidad y clemencia hacia mi persona la profesora me dio otra oportunidad, ahora era yo solo frente a ella y una sola oportunidad de salvarme el pellejo, ya sin ayuda de nadie, y únicamente armado de un papel con un tema dado en clase.
Yo contra todo y sin hacer una protesta por lo que me ocurría.
Sin entrar en detalles, y creo que con una ayuda... aprobé el curso con un 11.

jueves, 28 de junio de 2007

TARDE

Escrito en la tarde, viendo a traves
del vidrio de un auto
como la vida pasaba sin detenerse
Ya es tarde
no hay lluvia en nuestro cielo,
no existen cenizas en las paginas
y el aire no transporta
el silencio...
ya es tarde,
y lloro porque te quiero...
Me veo frente a la luz de la noche
y mis lagrimas forman constelancion en mi rostro;
por enesima vez golpeo mi
rencor y mi tristeza,
ruego a los cielos que todo
sea una pesadilla,
que al espertarme sienta tus
caricias suaves,
sentir tus labios tocando
los mios;
pero no es es asi...
ya es tarde y vives
sonriente,
vives colmada de cariño
y tu respondes con lo mismo,
amas sin abrir tus ojos
y suelas sin dormir,
con ese anonimo que si supo
que palabra utilizar,
que caricia demostrar,
alguien que ha pesar
que ya es tarde te ama sin sesar.
Tú, sonrisa permanente,
y belleza inborrable,
ama cuanto quieras,
de todos modos,
ya es tarde
porque te perdi para siempre...
DE: "DESCRITOS"

martes, 26 de junio de 2007

POEMA IV

Camino,
uno entre sus
pisadas anónimas que

paso
a
paso
dibujan su nombre.
Es su nombre porque todos lo llaman así, no tiene identificación, pero ese es su nombre,
no requiere de libretas ni partidas,
pero es un camino,establecido y nada mas.

DE: "DESCRITOS"