viernes, 21 de septiembre de 2007

Pasajero 8

Aviso.- Esta historia es solamente una de un conjunto de relatos. Tiene continuacion, pero se publicara en otra oportunidad.

¿Le digo o no le digo? Piensa Adrian que de un momento a otro observa de reojo a su compañera de al costado. Si se lo digo ¿qué pasara? ¿se bajara? ¿escapara? ¿me aceptara? ¿me golpeara?
El micro ha girado a una calle diminuta, Adrian al verla sonríe y nuevamente posa su rostro hacia el respaldar del asiento de adelante, sigue observando de reojo y procura hacer silencio. Que linda eres, y agradezco a Dios conocerte, pero soy un cojudo al querer mencionarte que te quiero, pero... ay, maldito sea ese tal Felipe. Recuerdo aquel momento en que nos vimos por primera vez en la academia, porque la academia, y pensar que estudiaría en otro lugar, detesto esta clase de academias, pero a Dios gracias te encontré, además, no pensaba encontrar alguien como tú aquí, tu sola en ese salón, sin conocidos y tan solo intentando buscar las palabras de algún compañero, mientras que yo intentaba no juntarme con muchos de los que estaban ahí.
Carpetas ajustadas, de cinco en cada carpeta, de pizarra verde carcomida por el tiempo y tizas de color blanco, papeles sueltos y exámenes los sábados, igual, presentía que iba a ingresar..., no pensaba encontrarte ahí, tu, tan bella, Dios ¿se lo digo o no se lo digo?
Ella voltea y lo mira detenidamente sonríe y saca de su mochila color azul un cuaderno, empieza a leer unas líneas y busca al parecer algún intento de entretenimiento.
¿Ahora? Háblale imbecil, háblale, ya esta aburrida, además, falta poco para que se baje, y tu sigues tu trayecto, cojudo habla:
- ¿En que piensas? – dice Adrian, (¡Que huevon soy!)
- En nada – dice ella y sonríe.
¡Huevon! Eso eres lo que eres, ayayayyyy.. yo tengo la culpa de ser tan quedado, a pesar de todo, y eso que ya tuviste enamorada, esa loca de tu cole con quien solo te chapaste una vez, pero ya fue, además, tu pensamiento esta acá a tu costado, háblale, ella se va a ir, y eso que quiero que sea el motivo de mis sonrisas, ¿se lo digo?.
La muchacha guarda el cuaderno, observa a todos lados y ve en que cuadra va el micro:
- Ya me voy.
- Espera – dice Adrian. ¿qué dije?
Ella se queda callada y lo observa extrañada:Habla de una vez, ella esta aquí, además, es la única oportunidad, tal vez mañana alguien te gane, tal vez alguien mañana te diga ya tiene gil y tu cojudamente te quedaste... ¡Habla!
- Te veo mañana, chau.
Sinio los labios de ella en sus mejillas, sintió calor, sintió que era el momento, antes que el señor que estaba parado ocupe el lugar de ella no respiro para poder hablar:
- Te quiero.¡Que dije! Piensa. Reacciono tarde pero se dio cuenta que ella se estaba parada ahí viéndolo mientras se iba pasando de paradero.


De "Ruta"(Historias de un micro)

2 comentarios:

Berenjena dijo...

Yo también hice una historia de bus... pero, la mía no era tan tierna.

Te sigo leyendo en otra ocasión, saludos.

Mono de Toba dijo...

Jajajaja, est bravaza, exijo continuacion !!!!!!!!!!!
proximamente iremos al bar de juanito a conversar sobre poemas, literatura, escritores, ambiciones, deseos y frustraciones, la vida y la vida de otros y con sus respectivas chelas pero ahi si pones !!! jajaja xD